EAU - Nivel de vida elevado: por más que hemos recorrido y recorrido, ¡no hemos visto gente pidiendo en la calle! Ni limpiadores en los semáforos (que está lleno), ni gurises pasando penurias… eso marca diferencia con el resto del itinerario: en por lo menos un lugar se veía algo de esto, pero este fue el único lugar al que fuimos que no se vio nada de lo mencionado. Una de las posibles explicaciones es que la asignación de roles en la sociedad la marca la nacionalidad de origen: las tareas son remuneradas acorde a lo que cada uno hace en su país de origen. Por ejemplo, si dos inmigrantes calificados desean radicarse y trabajar en EAU, lo pueden hacer previo pago de una suma importante de dinero (creo que algo más de ¡USD 2000!) y si consiguen trabajo en el tiempo estipulado –que si no me falla la memoria es tres meses – la paga ofrecida será un poco por encima de lo que ganan en su país, para de esta forma fomentar la inmigración. Las empresas preferirán un ingeniero indio a uno inglés: debe de haber como fácil 10 sueldos de diferencia entre uno y otro. De todas formas, indios, pakistaníes y todos aquellos provenientes de zonas en donde la mano de obra es más barata trabajan en el sector construcción o servicios. Claro que, recibir un sueldo de USD 500 como peón en una obra para un indio del noroeste va a ser más rentable que en su país. Igualmente se preguntarán: ¿y qué hay con el costo de vida? No es problema: a todos se les provee casa y comida, además de la paga mensual. A los locales en cambio les tocan todos los empleos públicos: al llegar al aeropuerto nos encontramos con sujetos enfundados en sus blancas túnicas y turbante pidiéndonos los documentos; en la oficina de correo lo mismo (habían mujeres también, con sus gurkas negros a la par de los hombres)… Pasan a ser los más envidiados: además de las ventajas del empleado público, ganan mucho dinero (como USD 5000 por despachar cajas a distintos lugares en el mundo… ¿Se quieren pegar una vuelta?). De todos modos, esto de la “crisis global” los golpeó, aunque de un modo diferente a lo que nosotros estamos acostumbrados a ver: la cantidad de extranjeros se redujo en varios cientos de miles, básicamente por la caídas bruscas en los sectores de la construcción y los servicios. Los locales siguen, como es lógico, campantes con sus trabajos públicos y buenos sueldos, mientras que los que vinieron de arafue se están yendo a mares... tremendo!!!
Egipto: sorprende observar que el poder lo han sabido mostrar con sus imponentes monumentos, infraestructura, organización, etc. ¡Cómo los egipcios antiguos (faraones) hacían de cada reinado un pasaje ostentoso de la historia! Por otro lado, se ve tierra y suciedad por doquier, a lo largo y ancho del país, aunque no todo es lo que parece: el tren en el cual viajamos desde el Cairo a Luxor ida y vuelta, podría ser, visto por fuera, como cualquiera de los de AFE en estado de mantenimiento nulo. Pero por dentro resultan ser de lo más cómodo, incluso superando nuestra experiencia previa en el viaje de Kuala Lumpur a Singapur. Seguramente los edificios de apartamentos, las casas, y otras cosas que por afuera parecen sucios puede que por dentro sean mucho mejores. Esa impresión me dejó la gente a la cual tuvimos acceso, vendedores en su mayoría: seguramente no son de la forma que te muestran, pero en todo momento nos dio la sensación que te quieren pasar en todo: te dan mal el cambio adrede, comprás algo y te dan un talle que no es, pretenden cobrarte precios disparatados cuando las cosas aparecen marcadas, y si no aparecen preparate, porque te pueden salir con cualquier precio…
viernes, 17 de julio de 2009
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